Conversamos con Gabriel, exalumno de la Prom. LXIII – 2021, sobre cómo el deporte le brindó la oportunidad de estudiar en el extranjero y representar a su universidad, así como sobre la influencia que tuvo el colegio en su desarrollo personal y profesional.
Se graduó en Estados Unidos en Ciencias Políticas y Economía, con una especialización en Negocios Internacionales, y está próximo a iniciar una maestría en Business Analytics. Durante su etapa universitaria, representar a su institución como jugador de tenis le permitió desarrollar disciplina, organización e independencia, además de adaptarse a un nuevo país y cultura.
¿Qué valores aprendiste en el colegio que hoy aplicas en tu vida personal o profesional?
Creo que uno de los valores que más recuerdo y que más he aplicado es el de hacer las cosas bien. El lema del colegio, “Lo que debas hacer, hazlo bien”, es algo que cuando era más chico escuchaba todo el tiempo, pero que recién con los años empecé a entender de verdad.
Ahora lo aplico mucho en mis estudios, en el tenis y en cualquier responsabilidad que tenga. Para mí significa dar lo mejor que uno pueda, incluso cuando nadie te está mirando o cuando las cosas no están saliendo bien.
El colegio también me enseñó a ser responsable, respetuoso y comprometido. Como jugador de tenis universitario entendí mucho más la importancia de esos valores, porque cuando defiendes los colores de una institución, no solo te representas a ti mismo, sino también a tu equipo.
¿Qué significa para ti formar parte de la comunidad Santa Margarita y qué sientes al ver que el colegio celebra 75 años de historia?
Para mí significa formar parte de un lugar que fue muy importante durante una etapa clave de mi vida. En el colegio no solamente adquirí conocimientos académicos; también hice amistades, conocí profesores que me marcaron y viví momentos que todavía recuerdo. Cuando uno está en el colegio no siempre se da cuenta de cuánto influyen esas experiencias en la persona que termina siendo.
Ahora que ya terminé la universidad y estoy por comenzar una nueva etapa, valoro mucho más el tiempo que pasé en el Santa Margarita. Me da orgullo decir que estudié ahí y saber que sigo formando parte de esa comunidad, aunque hayan pasado varios años.
Celebrar 75 años me genera mucho orgullo y también nostalgia. Me hace pensar que nosotros fuimos parte de una historia mucho más grande, construida por varias generaciones de alumnos, profesores y familias. También me parece bonito ver que el colegio ha cambiado y crecido con los años, pero que sigue manteniendo su identidad y los valores que siempre lo han representado.
¿Qué consejo les darías a los alumnos que hoy estudian en el colegio?
Les diría que disfruten mucho esa etapa y que no tengan tanta prisa por terminar el colegio.
Cuando uno está ahí, muchas veces está pensando en graduarse, irse a la universidad o comenzar la siguiente etapa. Pero después te das cuenta de que los años pasan muy rápido y que terminamos extrañando cosas muy simples, como estar con tus amigos todos los días o compartir momentos en el salón.
También les diría que aprovechen todas las oportunidades que tengan. Les diría que practiquen deportes, participen en actividades y prueben cosas nuevas, aunque al comienzo no estén seguros de si son buenos o no.
En mi caso, el tenis me abrió muchísimas puertas. Me permitió estudiar en Estados Unidos, representar a mi universidad, viajar y conocer personas de diferentes lugares. Pero también me enseñó que las oportunidades requieren esfuerzo, disciplina y sacrificio.
Y algo que me parece importante es que no sientan que tienen que tener toda su vida resuelta desde el colegio. A esa edad es normal no saber qué quieres hacer, cambiar de opinión o equivocarte. Lo importante es seguir aprendiendo y aprovechar cada experiencia.
¿A qué te dedicas actualmente y hacia dónde te gustaría orientar tu carrera?
Actualmente estoy trabajando como assistant coach del equipo de tenis de mi universidad. Es una experiencia que me gusta mucho porque sigo vinculado al deporte, pero desde una perspectiva diferente. Ahora no solamente pienso como jugador, sino también en cómo ayudar a otros atletas a mejorar, organizar entrenamientos y aportar al equipo.
Al mismo tiempo, trabajo como scouter para una agencia de representación de atletas. Mi labor consiste en identificar deportistas con potencial y ayudarlos a conocer oportunidades para continuar su carrera deportiva y académica, especialmente en universidades de Estados Unidos.
En el futuro, me gustaría combinar todas estas experiencias: el deporte, los negocios, el análisis de datos y el trabajo con personas. Todavía estoy descubriendo exactamente hacia qué área quiero orientar mi carrera, pero siento que todo lo que estoy haciendo ahora me está ayudando a desarrollar habilidades muy útiles, como liderazgo, comunicación, análisis y toma de decisiones.
