El sentido de la Navidad

El sentido de la Navidad

Nuestro capellán, padre Luis Gaspar, nos comparte un mensaje de Navidad y nos habla sobre la importancia de dejar que Jesús nazca en nuestros corazones para devolverle a esta fecha su verdadero significado.

¿Cuál es el sentido verdadero de la Navidad?

La Navidad es una celebración que disfrutan chicos y grandes, ya que es una oportunidad para unir a las familias alrededor del nacimiento del Salvador.

El próximo 25 de diciembre, como cada año, celebraremos la Navidad, término de origen latino que deriva de “nativĭtas” que significa nacimiento. Esta es una de las fiestas más importantes del cristianismo y, por ello, merece una gran celebración por la llegada de Jesucristo, el hijo de Dios, al mundo.

¿Qué consejos daría para no distraernos de este verdadero sentido?

Cada familia cristiana puede recibir a Jesús, escucharlo, hablarle, protegerlo, estar y crecer con Él, así como lo hicieron María y José en Belén; de esta manera, podremos mejorar el mundo en el que vivimos. Hagamos espacio en nuestros corazones y en cada uno de nuestros días al Señor, para que esta Navidad no sea una fiesta del consumismo desmedido, sino de verdadero agradecimiento, amor y unión; una fiesta, en la que acojamos a Jesús como el centro de nuestra vida no solo en esta fecha, sino durante todo el año.

¿Cómo debemos prepararnos para celebrar este acontecimiento?

La respuesta puede resumirse en una sola palabra: amando. El corazón se ensancha con el verdadero amor y no hay mejor regalo que este, para quien nos amó primero. Él nos creó por amor; por amor nos sostiene y por amor vino a este mundo para dar su vida por nosotros, para regalarnos la posibilidad de la vida eterna, de ser felices a su lado en el Paraíso.

¿Qué mensaje le gustaría darle a nuestra comunidad en estas fechas? 

Aún estamos a tiempo de prepararnos con esa sencillez, alegría y humildad tan características de los niños. No olvidemos quién es el protagonista de esta linda fiesta. Anhelemos que esta Navidad Dios encuentre nuestros corazones especialmente encendidos de amor por Él, con los ojos puestos en ese bebé que vino a traer la salvación del mundo entero. 

¡Muy feliz y Santa Navidad! El 24 tenemos una cita a la que no podemos faltar, nos encontramos todos en el pesebre de Belén.


Padre Luis Gaspar